martes, 13 de enero de 2009

hoy escribo

Este espacio no fue pensado para que haya palabras.
Leer es una de las actividades que más practico, que más deseo. Pero leerme me aburre. Escribir dejó de formar parte de mi vida hace tiempo, me dejó en la puerta de la Facultad el día en que comencé a correr la carrera de las letras.
Cuando sea grande quiero ser fotógrafa y vivir en un pueblo. Tener un patio, un gato, un amor, y un flor de laboratorio.
Nada había vuelto a despertarme la necesidad de contar con palabras. Pero ayer terminé de leer un libro, y ahora algo me trae de nuevo a este lugar.
Más que libro, cachetada, me sacudió, recorrió mi cuerpo para no salir. El mejor libro de que leí en mi vida. Antes fueron otros. Mañana quizá será uno diferente.
La pregunta que me hice todo el día de hoy fue por qué no lo leí antes. Probablemente no lo hubiera soportado, o no lo hubiera entendido.
El juguete rabioso me partió en mil pedazos. Y eso merece ser contado.

3 comentarios:

Frank dijo...

Ya lo creo que merece ser contado. Arlt es una cachetada, un "cross a la mandíbula", una experiencia que te recorre el cuerpo; una pregunta, un shock, un trago de ron; una "r" como esa que lleva su apellido. Un libro para no olvidar, para tenerlo siempre a mano y bien lejos... En el estante de los malditos.
Frank Made in La Plata

Leandro dijo...

Es cierto que hacía mucho que no entraba, pero encontré una grieta en donde me siento más cómodo que en las fotografías:
"El juguete rabioso".

Leandro dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.